FADEMUR pide justicia para las mujeres rurales

Encuentro mujeres rurales / Imagen cedida

Con motivo de la próxima celebración del Día Internacional de las Mujeres Rurales, este domingo 15 de octubre, la organización FADEMUR reivindica medidas que garanticen “justicia” para las mujeres en todos los pueblos, independientemente del lugar en el que se encuentren

El 17,6% de la población total de España vive en el medio rural, el 51% son hombres y el 49% son mujeres. Esta masculinización de la población es mayor cuanto más pequeño es el pueblo, y especialmente pronunciada en franjas en edad de trabajar, aunque las tornas cambian en los grupos de edad superior a los 65 años.

En este medio rural, pero también en el urbano, este domingo se celebra el Día Internacional de las Mujeres Rurales. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), Teresa López, decía en un acto que la organización celebró la semana pasada: “Ésta es una efeméride que pasaba desapercibida hace solo unos años. En la actualidad ha aumentado la visibilización de esta fecha, así como la del papel de las mujeres en los pueblos, y esto es gracias a las 700 compañeras que estamos hoy en Huesca y a los miles que día a día luchamos por la igualdad desde nuestros pueblos”.

Así arrancaba la celebración del Día Internacional de FADEMUR, una jornada que sirvió para denunciar las principales problemáticas del colectivo, empezando por su desigual protección en cada territorio. Mientras que en algunas regiones, como Castilla-La Mancha, las mujeres de los pueblos cuentan con un Estatuto para reducir las brechas, en otras están lejos de conseguirlo.

Por eso, FADEMUR ha pedido un Estatuto a nivel nacional que blinde en todo el territorio, y frente a cambios de Gobiernos, un impulso a las mujeres en el sector agrario a través de la PAC (Política Agraria Común) y la Titularidad Compartida, la profesionalización de los cuidados, la mejora de la participación de las mujeres rurales en la esfera pública y privada y más atención y recursos para luchar contra la violencia machista en los pueblos.

Desigualdades económicas

Las mujeres rurales soportan un 38,4% de tasa de inactividad frente al 15,1% de los hombres de este entorno. Además, también sufren una fuerte segregación horizontal y vertical en el mercado laboral de los pueblos.Están concentradas en el sector servicios, el cual emplea al 78,5% de las que trabajan. También están sobrerrepresentadas en los puestos con peores condiciones laborales: aquellos con los ingresos entre 400 € y 1.000 €, con contratos temporales, fijos-discontinuos, en las jornadas parciales y mayoritariamente presentes en las posiciones inferiores de la jerarquía laboral.

Esta concentración de las mujeres en ciertos sectores de ocupación y los bajos techos de cristal son especialmente incomprensibles si tenemos en cuenta que el mismo estudio apunta que las mujeres rurales están sobrecualificadas; ellas están más de 7 puntos por encima de los hombres entre los 35 y los 49 años, y más de 14 entre los de 20 a 34 años.

Cuidados

Las deficiencias en servicios de los pueblos también tienen un impacto negativo en las mujeres que viven en ellos. Ausencias como líneas de transporte público, conexión a internet de calidad, servicios de atención a personas dependientes, centros educativos suficientes, servicios sanitarios y alternativas de ocio y cultura, tienen consecuencias en la vida de las mujeres, provocando una sobrecarga de tareas de cuidados y limitando su acceso a trabajos o formación.

Así es que las mujeres de los pueblos dedican más tiempo al cuidado familiar que los hombres (un 60,64% frente a un 39,36%), al igual que invierten casi el triple de tiempo que ellos en realizar tareas domésticas (un 67,13% frente a un 32,87%).

Violencia machista

Por último, FADEMUR ha denunciado la especial vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia machista en los pueblos. La organización ha señalado los datos de su ‘Observatorio de violencia de género en el medio rural’ para mostrar que, de estas 50 víctimas de 2023, 17 han sido asesinadas en pueblos de menos de 20.000 habitantes.

Detrás de estas cifras están la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia machista cuando se encuentran en un entorno rural. Tal y como reveló el estudio realizado en 2020 por FADEMUR con el Ministerio de Igualdad en cumplimiento del Pacto de Estado -el único realizado hasta el momento-, esta violencia está más asociada en los pueblos a la esfera privada y, por tanto, es más invisible. El informe de FADEMUR también reveló que en el medio rural las relaciones de maltrato se prolongan más que en las ciudades, y en todo ello tiene mucho que ver, además del arraigo de los estereotipos, la menor disponibilidad de recursos de atención y ayuda en los pueblos.

Últimos avances legislativos del feminismo rural

Desde el último Día Internacional de las Mujeres Rurales, se ha implementado la primera PAC (Política Agraria Común) con perspectiva de género, que en España se ha traducido en una ayuda directa a las explotaciones con mujeres al frente.

En los primeros meses de 2023, las mujeres también han conseguido la aprobación del Estatuto de la Mujer Rural y del Mar en Galicia, así como el proyecto de Ley del Estatuto de las Mujeres Rurales de Aragón. No obstante, ambos han tenido un sabor agridulce.

Tras una tramitación opaca del Estatuto en Galicia, el texto final, presentado el pasado mes de junio, ha sido calificado de superficial y carente de propuestas concretas por FADEMUR Galicia. Esta organización, junto con otra representativa de las mujeres del sector pesquero gallego, Mulleres Salgadas, han denunciado juntas a la Xunta por despachar las necesidades de sus colectivos en unas genéricas 12 páginas, obviando que tienen realidades diferentes que deben ser atendidas con rigor y de manera individual.

Por su parte, el proyecto de Ley del Estatuto de las Mujeres Rurales de Aragón fue aprobado el pasado mes de marzo con el consenso de las asociaciones de mujeres, las organizaciones que trabajan en el medio rural y la mayor parte de los grupos políticos con representación en las Cortes de Aragón. En el texto destaca, precisamente, uno de los puntos echados en falta en el texto gallego: la representación paritaria de las mujeres en las asociaciones y organizaciones profesionales o empresariales que operan en el medio rural. Sin embargo, el proyecto está en un cajón con la entrada del nuevo Gobierno autonómico tras el resultado de las últimas elecciones autonómicas celebradas en la región el 28 de mayo.

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