Manuel Franganillo: “Tengo la conciencia tranquila. Todos los días me he levantado pensando en solucionar los problemas”.

Franganillo comparece ante los medios en los últimos días de vida del Extremadura UD

Manuel Franganillo, presidente del Extremadura UD, ofreció este lunes una rueda de prensa para despedirse ante la inminente liquidación del club.

El máximo mandatorio estuvo comedido en sus palabras en los cuarenta minutos de intervención en los que achacó la situación del club a la pandemia y al incumplimiento de contrato por parte de Emirates Khalifa. “Nos han fallado, no sé si nos han tomado el pelo”, manifestaba. La inyección de capital tenía que haber llegado a principios de 2021.

La incomparecencia del Extremadura el pasado sábado en Ferrol va a derivar en su expulsión de la categoría, su descenso administrativo y la imposibilidad de ascender si el próximo año compitiera en segunda RFEF. No obstante, lo ocurrido en lo deportivo, más la inviabilidad económica de la entidad, desembocarán en la liquidación y consecuente desaparición de la misma.

Franganillo sostiene que aún “se podría haber aguantado un poco más”, alegando que el viernes “había tres operaciones abiertas, pero el administrador ponía como requisito, no las buenas condiciones, sino el dinero ingresado”. Ha indicado que el club tenía previsto recibir hasta un millón de euros en diferentes conceptos entre las que estaba las subvenciones institucionales, cantidades que no se podían inyectar hasta no estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social. “Llevar a liquidación a un club que no acarrea ningún bien, no creo que beneficie a nadie”.

“Tengo la conciencia tranquila. Todos los días me he levantado pensando en solucionar los problemas”, admite Franganillo. “El Extremadura no dejó de trabajar en alternativas”, dice, incluso “puse mis acciones a coste cero”. A la pregunta sobre lo que pasará en los próximos días, dijo que tenía que ser Bernardo Silva, el administrador concursal, quien respondiera. “No tengo capacidad jurídica. Ni lo he pensado”.

Su intervención la cerró mandando un mensaje de agradecimiento al grupo humano que ha trabajado por el club, así como a la afición. En este sentido, fue la autocrítica que realizó, dijo que su silencio y carácter le había alejado de ella; además pidió a disculpas a los medios por, a veces, “no haber entendido las reglas del juego”. Franganillo no duda en que habrá próximamente nuevos proyectos futbolísticos en Almendralejo, pero dice que no formará parte de ninguno. “Estaré para ayudar, si hace falta, pero desde la distancia”.

Tras 15 años en el Extremadura, pondrá ahora sus esfuerzos en la familia y su empresa, “intentando solventar todos los prejuicios que les haya podido causar”.

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