AMUS toma parte en un proyecto en favor del aguilucho cenizo

Endesa y AMUS, junto con la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura, se han puesto manos a la obra en un interesante proyecto que pretende favorecer las medidas de conservación de esta rapaz, conocer variables sobre el uso del espacio, fenología migratoria y supervivencia de los pollos que, habiendo sido salvados de la recolección del cereal, son criados en condiciones artificiales en el hospital de AMUS y liberados a través de la técnica de hacking.

El aguilucho cenizo (Circus pygargus) es una especie que realiza migraciones en invierno en el África subsahariana, es decir que realiza desplazamientos entre el continente africano y el europeo; concretamente la invernada la realiza en la vasta zona del Sahel y la reproducción en diferentes partes de Europa. Sus factores de amenaza en Europa y sobre todo en España, están directamente relacionados con una actividad agrícola: la recolección del cereal. Esta práctica y las labores asociadas a la misma (empacado, aprovechamiento ganadero…) ocasionan la pérdida de cientos de pollos y nidadas todos los años, hecho que la han llevado a considerarla como una de las rapaces que más han descendido en la última década. Los cambios de cultivo en favor del regadío en omisión al tradicional secano, así como el empleo de agentes químicos para el control de plagas, son igualmente factores que han desencadenado a una de las peores crisis en la gestión de una rapaz que tan solo hace medio siglo era común en amplias áreas europeas.

Comprometidos y muy conscientes de este problema, Endesa, AMUS y la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura han concebido y definido una línea de colaboración que persigue, con un tratamiento científico de los resultados, validar el método de crianza campestre o hacking, conociendo cómo sobreviven los pollos que son liberados a través de esta técnica y cuáles son sus parámetros en el empleo del espacio, de sus rutas migratorias, de las interacciones con sus homólogos salvajes, de su retorno a la península y evidentemente de sus amenazas. Para ello, 6 del total de pollos que serán liberados gracias a Endesa y su filial renovable Enel Green Power España, irán provistos de emisores GPS que nos permitirán establecer un seguimiento intensivo durante varios años.

Estamos ante una de las primeras iniciativas en las que entes privados y públicos se unen en la que se van a marcar pollos nacidos y/o criados en cautividad a los que se les ha destruido su nido o eran en extremo vulnerables tras el paso de las máquinas cosechadoras. Toda la información generada tendrá una interpretación que científicamente aportará luz en la protección y gestión  de una especie asociada también a un hábitat amenazado.

En Extremadura desde hace más de 25 años se acometen acciones de salvamento unidades reproductoras en campañas que han movilizado a centenares de voluntarios. En la actualidad estas actuaciones se centralizan en el GEA (Grupo extremeño de Aguiluchos) en el que diferentes organizaciones como AMUS acometen estas labores. Todo este trabajo es coordinado por la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura y la filial renovable de Endesa, Enel Green Power España.

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