Manos Unidas desarrollará su campaña 62 bajo el lema ‘Contagia solidaridad para acabar con el hambre’

Esta mañana se ha celebrado una rueda de prensa informativa en Badajoz, y posteriormente el responsable de prensa a nivel diocesano, Pepe Corrales, ha concedido una amplia entrevista a la emisora municipal de Fuente del Maestre

‘Contagia solidaridad para acabar con el hambre’. Bajo ese lema, la ONG católica Manos Unidas está desarrollando hasta 10 proyectos destinados a disminuir el impacto que la pandemia del coronavirus está teniendo entre las personas más vulnerables del planeta.

“Queríamos darle un sentido positivo a la palabra contagiar. No sólo se contagian enfermedades porque el amor, la solidaridad universal o la empatía son valores que podemos y queremos contagiar con esta campaña, y que la gente colabore en nuestra lucha contra la pobreza y las desigualdades en el mundo”.

Con este mensaje ha comenzado la entrevista que Pepe Corrales, responsable de prensa a nivel diocesano de la ONG, ha concedido a Radio La Fuente: “ Realmente tenemos 15 proyectos relacionados con la defensa y promoción de los derechos de la infancia, proyectos también de lucha contra la violencia que sufren las mujeres en muchos lugares del planeta, otros destinados a la promoción de la salud en poblaciones muy desfavorecidas, o de construcción de escuelas dignas para que  gente sin recursos pueda incluso llegar a la educación secundaria”.

“Lo que ocurre es que la pandemia del covid ha agravado la situación de pandemia permanente en la que ya vive buena parte de la población mundial, y por eso, porque el hambre y la salud no tienen espera, la mayor parte de nuestros proyectos , en concreto diez, están destinados a paliar sus tremendas consecuencias en esa parte del mundo tan desafortunada”.

En total, según ha informado, se van a destinar unos 100.000 euros a los proyectos directamente relacionados a paliar los efectos de covid y del confinamiento en sitios como Lobito, la 4ª ciudad de Angola más importante por población y la 2ª a nivel económico: “A pesar de ser una gran urbe, cuenta con muchas zonas de extrema pobreza y exclusión social. Zonas donde no hay servicios básicos como luz, agua, agua potable, y cuya población carece de un mínimo de alfabetización y de recursos para sobrevivir. Son personas que se levantan y tienen qué pensar en qué pueden hacer para llevarse algo a la boca”.”

“Imaginemos los efectos de la pandemia en un lugar como Lobito, como tantos otros en el mundo. Mientras aquí, en nuestro mundo privilegiado, usamos mascarillas, disponemos de gel hidroalcohólico, tenemos comodidades… Allí no tienen ni agua para beber, ni para lavarse las manos. Y su supervivencia del día depende de actividades informales como la pesca o la venta ambulante. Ahora, el gobierno les mete una cuarentena, y se convierte en personas que se quedan en la más absoluta de las miserias, literalmente sin nada”.

“Por eso, pusimos rápidamente en marcha los proyectos, siempre trabajando con socios locales que ponen su aportación, y no con los poderes públicos , que a veces nos ponen trabas. En todos los lugares donde ponemos en marcha un proyecto, lo hacemos con socios fiables, y gracias a nuestra red de voluntariado”.

En el caso de la ciudad angoleña citada, trabajan conjuntamente con el socio local MISEVI ( Misioneros seglares vicencianos), siendo Manos Unidas la que aporta el 70% de la ayuda. “Va a haber, y para ello solicitaron nuestro apoyo, dos líneas de ayuda: la primera es para formar y sensibilizar a la población sobre el virus y las medidas de prevención, dotarles de agua y entregarles kits con alimentos y productos de higiene. Y la segunda línea de ayuda, tras la cuarentena, es facilitar a las mujeres unos kits para la venta ambulante , y fomentar así su autonomía económica, y ofrecer  a los niños kits con material escolar”.

Sólo este proyecto, según informa Corrales, cuenta con una partida que ronda los 9.000 euros. Y llegará a 1.083 personas, “incluyendo a un grupo de esta población especialmente desfavorecido, como son personas con trastornos mentales y más de 800 personas dependientes”.

Ha querido destacar que la financiación de Manos Unidas procede del sector privado en un 88,1 % , y un 11,9 de las administraciones públicas. “Nuestras cuentas son transparentes, las colgamos y se someten a una auditoría externa. La transparencia y la austeridad son los pilares de nuestra financiación”.

En 2019 invirtieron 43 millones de euros en proyectos humanitarios por todo el mundo.

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