¿Debo confinar a mis hijos?

Imagen de una clase sin alumnos. Fuente: www.publico.es

Socorro Vacas, de Fuente del Maestre, ha expresado a este periódico, La Gaceta Independiente, su asombro ante el desconcierto sufrido a raíz de un posible confinamiento de sus hijos por ser contacto estrecho. Según relata nuestra protagonista, el domingo al mediodía recibió una llamada del jefe de estudios del colegio de Primaria donde estudian sus dos hijos para notificarle que había un caso positivo en una clase y su hijo se sienta en la mesa de al lado. Le aclaró que a lo largo del día debería llamarle Salud Pública para darle instrucciones al respecto.

Media hora después, el jefe de estudios del colegio le aclara que su hijo es contacto estrecho y que debe estar confinado hasta el día 19, y que Salud Pública la llamará a lo largo de la semana. Socorro, que desea aclarar que el centro educativo ha actuado en todo momento con corrección, pregunta en la misma conversación que qué hace con la hermana del niño, y le responden que cree que sí puede ir al centro.

Minutos después recibe una nueva llamada de la misma persona que le comenta que Salud Pública “aconseja” que la niña tampoco vaya.  

Hasta aquí todo parece normal, con un jefe de estudios que no tiene inconveniente en invertir el domingo en rastrear, llamar e informar en varias ocasiones a las familias del procedimiento a seguir con las recomendaciones que recibe de Salud Pública, y una madre preocupada con la situación.

El lunes por la mañana, Socorro Vacas recibe una nueva llamada desde el colegio. La directora le informa de que su hijo no se considera caso estrecho y que, por tanto, pueden ir sus dos hijos al centro educativo. Esa misma mañana se incorporan al colegio.

Esa misma tarde, el alcalde de Fuente del Maestre, Juan Antonio Barrios, emite un comunicado donde afirma que “se ha detectado que hay contactos estrechos de vecinos que son positivos que no están guardando el confinamiento”, y advierte de multas de hasta 60.000 euros por incumplimientos de este tipo, lo que provoca mayor preocupación en nuestra protagonista.

Al día siguiente, este martes, a las 9:30 horas, recibe una llamada de un soldado de la Brigada Extremadura XI, un rastreador, que le indica que su hijo sí debe estar confinado y que no entiende quién le ha podido indicar lo contrario.

A continuación, nuestra protagonista llama al centro de salud y al colegio para informar de la situación, mientras sus hijos ya se encontraban en el centro educativo.

Finalmente, al mediodía, el jefe de estudios, agotado con la situación, imaginamos, reitera a Socorro que su hijo no es contacto estrecho, que ha habido un error por parte de Salud Pública en la gestión del formulario que mandaron los rastreadores, y que desde esta institución perteneciente a la Consejería de Sanidad piden disculpas por la situación generada.

Fin del entuerto y los niños en el colegio.

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