Opinión. “A vueltas con la Licencia Deportiva Única”

 

 

Publicado en http://iusport.com

El pasado día 1 de julio entró en vigor la nueva reforma de la Ley 15/2014, de 16 de septiembre, de racionalización del Sector Público y otras medidas de reforma administrativa, en cuyo artículo 23 se ha modificado el artículo 32 de la Ley del Deporte, introduciéndose la nueva Licencia Deportiva Única.

Se modifica el apartado 4 del artículo 32 de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte. En dicho precepto, se admite que la expedición de Licencias se produzca por una doble vertiente; la Licencia expedida por las Autonomías y la Licencia expedida desde la Federación Española.

Hay que destacar que varias CC.AA. y colectivos han mostrado su rechazo ante esta nueva Licencia Única, siendo Andalucía quien ha tomado la delantera con la impugnación ante el Tribunal Constitucional de dicha reforma. Y es que hay una serie de circunstancias dentro del nuevo precepto que no quedan muy claras y que serán objeto de reflexión en el presente artículo.

En el nuevo artículo 32 la expedición de licencias “inscribibles” se remite al cumplimiento de los requisitos que se determinen reglamentariamente y al pago de una cantidad por las competencias que ésta realiza, sin especificar qué cantidad en concreto habrá que desembolsar. Este hecho, como veremos con posterioridad, puede acarrear una serie de conflictos. ¿Cuál será el precio a pactar?

Una vez que se realice la inscripción en el Registro de Licencias de las Federaciones Españolas, se permite o habilita un ejercicio deportivo supraautonómico y estatal, y viceversa. De esta forma, una licencia autonómica inscrita habilita para participar en la competición estatal, autonómica de origen y autonómica de cualquier otra condición. Simétricamente una licencia estatal (también, inscrita) habilita para la participación en la competición estatal y en la competición autonómica de cualquier clase y condición.

En todo caso, en la redacción actual se establece específicamente que la Licencia será expedida por las Federaciones Autonómicas o Territoriales, siempre y cuando tengan capacidad para ello, en caso de que tales federaciones no tuvieran capacidad suficiente serán las Federaciones Españolas las que  se encarguen de su  expedición.

Un dato curioso es que no se prevé la compensación de las Federaciones Españolas a las Autonómicas cuando sean las licencias estatales las que se utilicen en el ámbito autonómico.
En cuanto a la posibilidad de realizar una actividad deportiva en régimen de “comunidad única” y ambivalencia estatal plantea algunos problemas adicionales en el régimen del deportivo ya que la licencia no sólo es un título de participación, sino que cumple otras misiones en el conjunto de la relación jurídica deportiva. El régimen de ambivalencia territorial exige ajustes en el régimen electoral de las federaciones autonómicas y estatales, exige aclaraciones sobre la titularidad y alcance del régimen disciplinario, sobre el reconocimiento recíproco de sanciones, de inhabilitaciones, del régimen de aseguramiento que se vincula a la respectiva licencia, del régimen de titulaciones vinculado, igualmente, al tipo de licencia deportiva, en el régimen competencial de la Agencia Estatal de Protección de la Salud y el Dopaje.

A modo de resumen, cabe decir que la particularidad de esta nueva Licencia Única consiste en permitir el acceso de los deportistas a las pruebas en la totalidad del territorio nacional mediante una única licencia y pago, y el Consejo Superior de Deportes en ningún caso aceptará que se traten de separar de algún modo las distintas Licencias, más aún, si pretenden llamarse “licencias”. Pero, ¿qué formula empleará para ello?

Y es que, al existir una Licencia Única, ¿qué ocurriría por ejemplo con aquellas Licencias expedidas para competir un sólo día? ¿Sería una Licencia un permiso que da derecho a competir por un solo día? La nueva reforma, a nuestro parecer, no lo deja nada claro, y son muchas las competiciones que se desarrollan en nuestro país que tienen como duración un día.

El siguiente problema que acarrean este tipo de Licencias viene condicionado por el tipo de seguro intrínsecamente unido a ellas, pues al expedir las licencias las Federaciones Autonómicas que tengan la capacidad para ello, cada una, llevará consigo asignada un seguro con coberturas, precios, y marca diferentes. Es por este motivo, que parece de especial relevancia, regular estatuariamente, de manera clara y ordenada, las condiciones y requisitos mínimos que deben compartir todas las Federaciones Autonómicas, así como la Federación Española; independientemente de lo establecido por el Real Decreto, que en todo caso marcará los mínimos desde los que parta la negociación, y resulta claramente insuficiente.

Una vez solventada esta cuestión, el punto conflictivo, se encontrará como anteriormente afirmamos en el precio a pactar, pues, tal y como se establece en el texto legal, las Federaciones Nacionales serán compensadas por las Federaciones Autonómicas en concepto de pago de porcentaje de Licencia Única, así como por el resto de servicios que, en su caso, pudieran prestar a dichas Federaciones Autonómicas. Este reparto habrá de ser pactado en Asamblea General, contando “con el voto favorable de, al menos, dos tercios de los responsables de las federaciones territoriales que sean designados a estos efectos. Estas federaciones deberán representar, a su vez, al menos las dos terceras partes de las licencias de esa modalidad deportiva”; la importancia de dicho acuerdo reside, no sólo en el futuro de las competiciones, sino también en el caso de que se quiera evitar la entrada de las Administraciones Públicas en la toma de decisiones. La votación y propuesta se deben realizar en todo caso, bajo la premisa de que unas Federaciones no podrán existir sin otras, e indispensablemente necesitarán del paraguas de la Federación Española. Por lo que, se entiende, se habrá de corregir y llegar al acuerdo realizando el mejor esfuerzo posible por las partes.

En todo caso, los presupuestos no podrán resultar negativos, en ningún caso, para la Federación Española, hecho a tener en cuenta sobradamente por las Federaciones Autonómicas a la hora de la negociación.

Otro punto caliente tiene su foco en el sistema a seguir para la adopción del acuerdo, pues claramente se establece en el texto legal que su aprobación se deberá al acuerdo de la Asamblea General. Esta decisión le corresponde al citado Órgano de Gobierno, inclusive para las normas dictadas por las Federaciones, cuando la implantación a la Licencia Única se haya producido con anterioridad.

Abriendo la puerta a la consecución de un acuerdo, siempre que éste sea ratificado por la Asamblea General (por mayoría absoluta) en el plazo previsto. De igual modo, aunque en menor medida, surge el conflicto de la comunicación y el registro de las licencias por parte de la Federación Española, dependiendo éste únicamente de las Federaciones Autonómicas, y sin que el cuerpo legal especifique el modo en que dicho envío de información se realizará, vía telemática, correo postal, etc. Sólo establece los puntos mínimos de información que se aportará, sin incluir en tales descripciones las pólizas de la aseguradora. Y por ende, ¿cómo gestionarán las aseguradoras dichas pólizas?

Podemos decir, por tanto, que todas estas nuevas apreciaciones pueden desembocar en la búsqueda por parte de las distintas federaciones de ingresos extra, creando así categorías, distinciones, etc. dentro del ámbito de la Licencia Única, o alterativas a ésta, variándole su nombre, para otorgarle una cierta apariencia de Derecho.

Pero es más que clara la intención de la Ley, existirá una única Licencia, con el fin de evitar duplicidades y sobrecargos, sin embargo, vemos que en ningún momento entra a regular los gastos de inscripción a los campeonatos, los gastos administrativos, las contraseñas, y uso del espacio web restringido, y demás protocolos y conceptos existentes en las Federaciones, que vienen siendo gratuitos, pero con los recortes, pueden verse obligados a incluirlos en sus presupuestos.

En definitiva, solo el tiempo nos dirá si estas nueva Licencia Única, será o no, un sistema de supervivencia  para las federaciones territoriales, ya que desde nuestro punto de vista quizás pudieran llegar a ser las grandes perjudicadas, al igual que aquellos deportistas adscritos a las mismas.

Juan Antonio Sánchez-Bote Corzo.
Abogado en Legal & Sport Asesores.
Presidente de ADDEx.

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