Tengo...asma

El asma bronquial es una enfermedad crónica del aparato respiratorio muy frecuente en la población.

Más frecuente en los varones (al menos en edades jóvenes) y en la infancia, donde suele estar provocada por alergia (es lo que se llama asma extrínseca). En los adultos el componente alérgico es más raro y hay una mayor relación a infecciones respiratorias (asma intrínseca).



¿Porqué se produce el asma?
La principal características del asma es la inflamación de las vías respiratorias (bronquios, bronquiolos, etc). Las vías respiratorias son tubos y esta inflamación provoca que se tengan menos luz, que sean más estrechas y que el aire pase a los pulmones con mayor dificultad provocando un mayor esfuerzo para respirar.
Esta inflamación de las vías respiratorias puede estar causada por múltiples causas: polvo, polen, ácaros, esfuerzo físico, etc. (ver tabla anexa) y cada asmático presentará una “hipersensibilidad” a uno o varios de ellos, de modo que cuando entran en contacto, sus bronquios se inflaman y la respiración se hace difícil.  Podemos entender así que la enfermedad presente periodos de mejoría (cuando no hay contacto con el estímulo) y periodos de empeoramiento, en los que las vías están más estrechas por la inflamación. Se dice, que en asma la obstrucción es reversible.

¿Qué síntomas tiene una persona con asma?
El asma tiene tres síntomas principales:
- La disnea (sensación de no poder respirar).
- La tos.
- Las sibilancias (o “pitos” que indica el “silbido” que hace el aire al pasar por los estrechos bronquios del paciente asmático).
En situaciones de crisis graves puede haber opresión torácica, taquicardia o palpitaciones.

¿Cómo se diagnostica el asma?
Para el diagnóstico de asma es fundamental “la clínica”, es decir, los síntomas que presenta el paciente. Estos síntomas no son específicos, o sea pueden aparecer en otras enfermedades por lo que es necesario apoyarse en algunas exploraciones complementarias (pruebas médicas) como por ejemplo la espirometría  o la prueba de pico-flujo.
La espirometría consiste en medir la capacidad pulmonar de la persona al soplar a través de un tubo. En los asmáticos la prueba nos dice que el paciente tiene “obstrucción” bronquial y que mejora o desaparece con el tratamiento, es decir que es reversible-
La prueba de “pico-flujo”,  la realiza el paciente en su casa, anotando su capacidad pulmonar en diferentes momentos del día durante varios días. En esta prueba los asmáticos presentan una variación mucho mayor que personas que no son asmáticos.

¿Se puede curar el asma?
No. El asma hasta el momento carece de tratamiento curativo pero sí es posible controlarlo, incluso consiguiendo la ausencia de síntomas y el desarrollo de una vida normal. Espontáneamente muchos niños asmáticos quedan libres de enfermedad al llegar a la pubertad

¿Qué tratamiento recibe un paciente asmático?
Como en otras enfermedades crónicas, el asma puede mejorar mucho cuando la persona conoce su enfermedad. Esto se conoce como educación sanitaria y su finalidad es que la persona adquiera el mayor grado de autonomía en el control de su enfermedad (AUTOCUIDADOS). Se necesita al menos conocer qué nivel de control de la enfermedad se tiene en un determinado momento, saberse realizar el pico-flujo en el domicilio, qué fármacos utilizar, cuándo aumentar o reducir su dosis, etc.  
Un paciente está bien controlado cuando tiene pocos síntomas o ninguno, su pico-flujo es mayor del 80%, lleva una vida normal, duerme bien y no necesita administrase medicación adicional ( también llamada “de rescate”).

¿Qué fármacos se utilizan?
Los  antiinflamatorios (corticosteroides) y los broncodilatadores son las dos familias de fármacos principales en el tratamiento del asma. Estos medicamentos se administran por inhalación gracias a unos dispositivos (de los que existen múltiples tipos) que permiten que el fármaco pase a los pulmones aprovechando la respiración del paciente. Esta forma de administración evita tener que utilizar la vía oral (es decir, a través del aparato digestivo), por lo que hay que administrar menos dosis, la acción es más rápida y con menos efectos secundarios.  Hay dos clases principales.

¿Cuál es la evolución del asma?
El asma es una enfermedad crónica pero tiene periodos con pocos o ningún síntoma y otros con empeoramiento (ataques o crisis de asma) provocados por  los desencadenantes ya comentados.  Una crisis asmática es una urgencia médica que puede evolucionar a una insuficiencia respiratoria grave, porque el estrechamiento de las vías respiratorias es tan intenso que impide la llegada de oxígeno a los pulmones.  En estos casos hay que actuar rápidamente comprobando la mejoría de la persona y avisando a los servicios de emergencia en caso contrario.

Este documento ofrece información general acerca del asma para que mejore su conocimiento sobre el  mismo. No tiene el objetivo de proporcionarle cuidados ni tratamiento. Si necesita alguna aclaración puede hacérnosla llegar a través del correo electrónico  
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ANEXO TABLA:
Factores que pueden desencadenar una crisis de asma:
* Factores alérgicos:
- Ácaros (pequeños animales microscópicos)
- Polen
- Pelo o caspa  de animales
* Medicamentos como la aspirina, antibióticos, etc.
* Contaminantes del aire  como escape de motor de coches, humo de tabaco.
* En el asma ocupacional (la que se produce en los lugares de trabajo) por pinturas, aerosoles, polvo de cereal, restos de aves, etc.
* Infecciones respiratorias
* Otros como ejercicio físico, estrés, la menstruación, etc.

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