El Pleno de Villafranca acuerda de forma definitiva retirar la calle a la infanta Cristina

Imagen: Google Street View

También salió adelante una propuesta para limitar el número de mociones, ruegos y preguntas que pueden presentar los grupos en la sesión

En la sesión plenaria celebrada en la tarde de ayer en el Ayuntamiento de Villafranca se aprobó de forma definitiva que la calle Infanta Cristina pase a denominarse 8 de Marzo, en homenaje al Día Internacional de la Mujer.

Una punto del orden del día no exento de debate, toda vez que desde el PP su portavoz, Manuel Piñero, se hacía eco de un escrito remitido por gran parte de los vecinos de esta calle oponiéndose al cambio en la denominación y que, afirmó, “no existe en el expediente”.

El edil popular, que votó en contra, se mostraba partidario de dedicar una calle al día 8 de marzo, si bien expresó que esto debería hacerse “con un mínimo consenso”.

Tanto Villafranca Avanza (VA) como la Organización para la Defensa de lo Público (ODP) emitieron su voto en sentido positivo aunque realizaron algunas apreciaciones. Así, Gabriel Sánchez (VA) pidió que en adelante las cosas se hagan “de otra manera”, mientras que Cristóbal Torres (ODP) reclamó el escrito vecinal al que aludía Piñero.

Al hilo de esto, desde el grupo socialista Joaquín Rodríguez expresó que su ausencia debe de tratarse de “algún error” a la hora de incluir los documentos en el expediente ya que ellos tampoco lo tienen.

Limitación de mociones, ruegos y preguntas

Por otro lado, salió adelante la aprobación de una modificación en el Reglamento Orgánico y Funcional del Ayuntamiento en lo concerniente a las mociones, ruegos y preguntas que pueden presentar los grupos municipales en las sesiones ordinarias, de suerte que las mociones quedan limitadas a tres y los ruegos y preguntas a cinco.

Desde el PP, Manuel Piñero veía “razonable” la limitación de las mociones  y en relación a los ruegos y preguntas añadió que “más importante que el número es su eficacia”. Así, el grupo popular dio su visto bueno añadiendo que se dé mayor agilidad a las preguntas presentadas por escrito 48 horas antes de la sesión plenaria,  lo cual fue aceptado por el grupo socialista.

El portavoz de VA, Gabriel Sánchez, que la rechazó, afirmó que es una propuesta “que va justo en contra de cualquier norma democrática”, y solicitó que se abra un turno de ruegos y preguntas al final del Pleno.

Por su parte, Cristóbal Torres (ODP) aseveró que con esta medida “llegó la ‘ley mordaza’ a Villafranca y denunció que de este modo “se nos intenta coartar a la hora de fiscalizar la labor del equipo de gobierno”.

El portavoz socialista, Joaquín Rodríguez, en clara alusión a Torres, expresó que el pleno se había convertido “en un espejo donde concejales sin ningún tipo de consideración ni respeto por este órgano tratan mes a mes de vanagloriarse como adalides del narcisismo político”.

Mociones

En el capítulo de mociones, ODP solicitó usar el salón de plenos para poder realizar asambleas ciudadanas. La propuesta contó con el apoyo del PP y las negativas de Villafranca Avanza y PSOE.

Gabriel Sánchez (VA) esgrimió que este espacio es un salón de plenos “y no un salón de televisión”, mientras que Joaquín Rodríguez (PSOE) arguyó que es un lugar reservado para plenos, actos institucionales y de gobierno”.

Tampoco prosperaron el resto de mociones presentadas por ODP, una en contra de la privatización del Registro Civil y la desaparición de los jueces de paz de los pueblos y la otra demandando información sobre asuntos de vivienda.

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