El hígado graso

¿Qué es el hígado graso?
El hígado graso, o esteatosis hepática en el lenguaje técnico, es una alteración provocada por la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado.
Es un proceso frecuente y en aumento, pudiendo afectar en la actualidad  15-25% de la población, incluyendo los niños y jóvenes.



¿Cómo se produce el hígado graso?
Las alteraciones que se observan en el hígado graso son parecidas a las que tienen las personas que toman bebidas alcohólicas, por lo que hasta hace unos años se pensaba que la causa más frecuente del hígado graso era el consumo de alcohol.  En la actualidad sabemos que la gran mayoría de los pacientes con hígado graso no beben alcohol, por lo que utilizamos los nombres de hígado graso no alcohólico (HGNA) o de esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), para establecer que es- tas personas no tienen un consumo excesivo de alcohol, aunque las alteraciones sean simi- lares.

¿Cuáles son las fases en el desarrollo del hígado graso?
En principio, se produce la acumulación de grasa, pero no hay inflamación, por lo que el hígado no se daña, al menos de una forma significativa. En esta fase hablamos de hígado graso simple o esteatosis hepática. Esta situación es benigna ya que no causa ningún daño significativo al hígado. Posteriormente, algunas personas desarrollan inflamación y el aspecto y el funcionamiento del hígado cambian. Hablamos entonces de esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Esta EHNA puede pueden dañar o destruir las células del hígado y acabar en la cirrosis hepática, última etapa de la enfermedad.  Aún no se conoce con exactitud la dinámica de progresión desde HGNA simple a EHNA y de EHNA a cirrosis

¿Qué causas hay implicadas en el desarrollo del hígado graso?
Las razones por las que una persona desarrolla el hígado graso son complejas y están relacionadas con una apetencia del organismo por almacenar energía. Se habla de un trastorno llamado “resistencia insulínica” que es el responsable de la aparición de diabetes, obesidad abdominal, elevación del ácido úrico en sangre y otros trastornos metabólicos.
La mayoría de los pacientes con hígado graso están obesos o tienen sobrepeso. Con mucha frecuencia sufren diabetes, niveles elevados de triglicéridos en sangre y tienen antecedentes de diabetes en su familia.

¿Qué clínica presentan los pacientes con hígado graso?
Los pacientes con hígado graso generalmente no presentan síntomas. Es una enfermedad silenciosa. Se descubre, muchas veces, de manera accidental en el transcurso de una exploración (como una ecografía) realizada por otro motivo. Algunas personas con HGNA tiene molestias poco específicas en lado derecho del abdomen (hipocondrio derecho) pero como hemos dicho, el problema del hígado graso es que puede pasar inadvertido durante años y estar causando daño hepático.

¿Qué pruebas diagnósticas se realizan a las personas con hígado graso?
Los pacientes con hígado graso pueden presentar alteración en los análisis de sangre, en forma de elevación de las transaminasas hepáticas. La ecografía muestra imagen característica del hígado al tener un contenido de grasa mayor del normal. En casos especiales, de diagnóstico poco claro, puede ser necesario tomar una muestra de biopsia del hígado.

¿Cuál es el tratamiento de hígado graso?
En la actualidad no existe tratamiento específico para el HGNA, por lo que lo más adecuado es tomar todas las medidas que prevengan su aparición. Cuando ya han aparecido estas medidas poder frenar el daño hepático o revertirlo, al menos en parte. Recuerde que cuanto antes actúe mayor es el beneficio obtenido y que empezar sólo con una medida le permitirá animarse para poder en marcha las siguientes de forma progresiva. Es decir, si comienza haciendo ejercicio y consigue mantenerlo en el tiempo, al poco, empezará a comer más sano y posteriormente limitará la ingesta de alcohol, y así sucesivamente. Son los círculos “virtuosos”.

Estas medidas son:
- Si tiene obesidad o sobrepeso, normalizar su peso.
- Evitar totalmente el alcohol
- Realizar actividad física deportiva de forma regular al menos 3 días por semana.
- Llevar una dieta sana y equilibrada.
- Limitar el consumo excesivo de grasas e hidratos de carbono.
- No tomar medicamentos sin consejo médico. En caso de tomar productos de herboristería o parafarmacia también consultar.
- Seguir las revisiones que le indique su médico.

Este documento ofrece información general acerca de la enfermedad por la esteatosis hepática, para que mejore su conocimiento sobre la misma. No tiene el objetivo de proporcionarle cuidados ni tratamiento. Si necesita alguna aclaración puede hacérnosla llegar a través del email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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